10 octubre 2012

Depúrate y recupera energías con la cura de uvas

 Otoño es la estación ideal para iniciar una cura de uvas aprovechando que sus racimos están pletóricos de energía. 

 Su lento crecimiento bajo el sol radiante durante la primavera y verano hace de este fruto un alimento medicinal extraordinario rico en minerales, vitaminas, materias nitrogenadas y azúcares. 

De sus virtudes nutracéuticas  destacan el poder desinfectante, remineralizante, acelerador del metabolismo (eliminación de grasas, celulitis e impurezas de la piel) propiedades digestivas, energéticas y reconstituyentes del sistema nervioso.

Hipócrates
Orígen de la cura
La utilización terapéutica de los frutos de la vid tiene su origen en Hipócrates (460 aC), conocido como el padre de la medicina. Desde la Grecia antigua y posteriormente extendida por el imperio romano por la práctica totalidad de la cuenca mediterránea, las uvas ocuparon un lugar importante en la dieta mediterránea y en las medicinas. Posteriormente sus principios activos han sido investigados por la industria farmacéutica y aplicados actualmente tanto en la medicina naturista como alopática.




Indicaciones
Las indicaciones terapéuticas de la uva son numerosas gracias a  su alto valor calórico y  contenido en:  fibra, glucosa, fructosa,  sodio, potasio, óxido de hierro, calcio, manganeso, magnesio, ácido fosfórico, yodo, taninos, fenoles y vitaminas del grupo A y B. 

De fácil asimilación y digestión el consumo de uva como alimento coadyuvante es favorable durante el embarazo, anemia, desmineralización, astemia, cansancio por esfuerzo prolongado y deporte, estrés, fiebre, artritismo, reumatismo, gota, litiasis, nefritis, obesidad, acné, edema, hipertensión, trastornos digestivos y estreñimiento. 

Consumida habitualmente actúa como protectora para el buen funcionamiento del corazón, páncreas, hígado, vesícula biliar, tránsito intestinal y piel. 
  
Precauciones
La cura de uva no es aconsejable en casos de colitis y diabetes. Antes de iniciar una cura o dieta es aconsejable consultar al médico de cabecera.


¿Cuándo, cuánta y cómo?
Desde mediados de septiembre hasta finales de noviembre dependiendo de la zona de producción.  Las uvas no deben provenir de invernadero y es aconsejable adquirir las  procedentes de las viñas más próximas a nuestro lugar de residencia.


La cura consiste en tomar de desde un kilo o dos en zumo, triturada o el fruto entero repartiendo su ingesta en cinco comidas. La duración va desde un día, un fin de semana o varios días consecutivos. 


¿Uvas blancas o negras?
Respecto a qué clase y color de uva es más apropiado hay que tener en cuenta las cualidades de la familia de uvas negras y blancas. Aunque la aportación de vitamínica es prácticamente idéntica en ambas variedades existen pequeñas diferencias.

Uva blanca: Mayor aporte de magnesio y azúcares (más calorífica).

 
Uva negra: Mayor concentración de vitaminas del grupo B y potasio.



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